Mamma Rose da sentido a muchas vidas destrozadas

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El sida y todas las consecuencias que acarrea para la persona, la familia, la tribu... puede sumir en la desesperanza a los millones de personas afectadas por esta pandemia. Sin embargo, una mirada de amor, que además de ayudar reconoce la dignidad del otro y no ve sólo una enfermedad, puede marcar una gran diferencia

Un grupo de mujeres africanas cantan y bailan, la alegría se ve en sus caras. Después, una de ellas comparte: «Aquí me han dirigido una mirada de amor y de esperanza. Y me han mostrado algo que ha dado sentido a mi espíritu y mi cuerpo destrozados. Ahora sé que mi vida tiene un valor, ese valor pesa más que mi enfermedad y que la muerte». Se llama Vicky, y es una de las mujeres seropositivas asistida por el Meeting Point International (MPI), una ONG ugandesa que trabaja en la capital, Kampala.
Así comienza Greater defeating AIDS (Los grandes vencedores del sida), documental escrito y dirigido por el italiano Emmanuel Exitu, que ha ganado el Premio del Público, en el Festival 2007 de Nueva York sobre Cine y Sida, y el certamen en Internet Babelgum Online Film Festival, creado por el cineasta Spike Lee para «buscar gente que tenga una mirada única» sobre la Humanidad. Exitu estuvo la semana pasada en España, y lo presentó en la sede de la Conferencia Episcopal Española.
En un año, las guerras de África acaban con la vida de unas 200.000 personas. El sida, diez veces esa cifra. Ante esta realidad, muchos dicen que la postura de la Iglesia es una utopía; pero, cuando uno conoce la experiencia del MPI y de Rose Busingye, su directora, se hace evidente el valor de la propuesta cristiana, y la novedad que supone para los enfermos y víctimas a la hora de mirar y amar su realidad. Algo que ningún preservativo hace. En junio de 2003, la Fundación Path to Peace, presidida por el Observatorio Permanente de la Santa Sede en Naciones Unidas, otorgó a Rose Busingye el Premio Servitor Pacis.

Atención integral

En el documental de Exitu, que se puede ver de forma legal y gratuita en Internet, en la dirección www.babelgum.com/113782/greater-defeating-aids.htm, se observa la realidad del sida y la desesperanza en la que sume a sus víctimas.
Los problemas de salud asociados y la muerte no son sus únicas consecuencias. Esta epidemia conduce a otras situaciones que, a su vez, la perpetúan: familias, tribus y comunidades rotas; pérdida de las tradiciones; marginación de los afectados; aumento de la pobreza de las familias... Deja a la infancia en unas condiciones de vulnerabilidad extrema: familias rotas, padres en paro, malnutrición y malas condiciones sanitarias, alta probabilidad de contraer enfermedades, alejamiento del sistema educativo, etc.
MPI ha desarrollado un programa de atención integral que aúna el seguimiento y los cuidados médicos domiciliarios, la recuperación nutricional y psicológica, con actividades psicoeducativas y de integración social; además se ocupan de la atención a los huérfanos, de la concesión de créditos para la reactivación de actividades económicas para la población más necesitada, y de la concienciación y educación de las familias y de la comunidad en general sobre esta enfermedad. Un proyecto en el que colabora la ONG española CESAL (www.cesal.org).
Rose Busingye explica: «El problema del VIH/sida es encontrar el valor de la persona. Descubrir toda la humanidad y dignidad del hombre. Cuando la persona pierde la conciencia de esto, el valor de todo lo demás también desaparece. Entonces nos tratamos a nosotros mismos y a los demás como instrumentos. Algunos de los jóvenes a los que asistimos nos han preguntado: ¿Por qué nosotros no debemos infectar a los demás, si nosotros hemos sido infectados? ¿Quiénes son los otros para mí?»
En el documental, la cámara de Exitu acompaña a la enfermera católica en sus paseos por las barriadas de Kampala. Todos la conocen; unos la llaman Mamma Rose, otros Tía Rose. Se ha convertido en el rostro más familiar para ellos, conoce el nombre y la situación de cada uno. Muchos aceptan su ayuda; otros no están listos todavía, y ella les dice: «Estamos ahí para cuando nos necesites».

Teresa Ekobo

1 comentario:

byteee dijo...

Cuando vi unas partes del documental y ver estas mujeres - que no tienen nada - cantar, bailar... Es gente feliz, que a pesar de estar enfermas, la mirada de Rouse les ha hecho ver que es más importante el valor de tu vida que el de tu enfermedad, tal como lo dice ella.

En un trozo del documental se ve que estas mujeres se enteran del desastre del Katrina que provocó en EEUU. Pues ellas picando pidras -que es su trabajo- consiguieron unos mil dólares (teniendo en cuenta que un barril lleno de piedra picada era poco más de unos céntimos de dólares).

¿Qué es lo que hubieramos hecho nosotros con esas condiciones? Como ellas dicen, querían ayudar a los americanos como Rouse los había hecho en ellas.