1.7 Conocerse a sí mismo

"Conócete a ti mismo" es la invitación que hace el dios Apolo desde Delfos a toda la humanidad.
A mí no me deja de sorprender que mientras los hombres del siglo XXI luchan por conocerse a través de la ciencia y los mecanismos evolutivos, los griegos acudieran a los dioses para 'conocerse a sí mismos'. Al griego no se le ocurría mirar a una máquina para intentar descubrir el "secreto" propio del hombre, tampoco a la naturaleza, sino a lo que ellos consideraban como seres superiores: los dioses.

Esto todavía se hace todavía más evidente cuando empieza a aparecer en el siglo VI aC. esa actividad que nosotros hemos denominado filosofía, y que tiene como fin, en su origen, la búsqueda de una explicación radical y global acerca de todas las cosas. Tales, Anaximandro y Anaxímenes fijándose en la "Physis" (Naturaleza) explicaron la realidad, e incluso al hombre cuando se entendía como un elemento más de la Naturaleza. Sin embargo, cuando tenían que educar a su "prole", o a la hora de aconsejar la acción de gobierno, o cuando debían determinar qué era lo bueno o lo malo para el hombre, acudieron a esos "atletas" de la virtud que eran los héroes y los dioses. Homero y Hesíodo, sus mitologías y sus fábulas, estaban presentes mientras intentábamos explicar - mediante la Filosofía- la realidad natural sin modelos antropomórficos, porque el hombre, para "conocerse a sí mismo", no podía mirarse en el "espejo" de la Naturaleza . El hombre, para comprenderse, necesita de los dioses.

Esta actitud contrasta con esas tendencias actuales de 'reducir' al hombre a la condición de un simple elemento del cosmos. Un ser sin trascendencia, 'caduco', 'indefenso' y condenado -como todas las especies' a desaparecer. Se cree que conocer al hombre es conocer su 'genoma', e incluso que una vez descubierto, tendremos a nuestra disposición todos los secretos de su intimidad... Claro, si el hombre es un elemento más del cosmos, no se entiende por qué debería tener más derechos que el resto de animales; de ahí que, por ejemplo, el Proyecto Gran Simio, abogue porque los simios gocen de los mismos derechos de la persona humana.

¿Entiendes la sorpresa que produce leer en el Génesis que el hombre es creado como "imagen y semejanza de Dios"? "Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra" dice Dios [Gn 1, 26] ¿Has leído alguna vez ese magnífico relato de la creación? Merece la pena, leerlo y pensarlo. Ya me dirás que te parece.

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